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Los dos grupos estadounidernses, 16 y 17, se
mueven cautelosamente. Conocen la situación de la flota de
portaaviones japonesa; su ataque contra Midway y la acción de los
aviones de la isla. Es el momento de atacar. Entre 7.30 y 8.30 los
aviones del Hornet y Enterprise se lanzan en busca de los japoneses.
A las 8.30 comienzan a despegar los del Yorktown. (Entre los tres
portaaviones lanzaron 152 aparatos: 85 bombarderos en picado, 41
torpederos y 25 cazas).
Aunque el día es bastante claro, la
sincronización no es buena entre los diferentes grupos; los
torpederos pierden a los bombarderos y su protección de caza y los
aviones de cada buque operan por su lado. Eso, unido al cambio de
rumbo ordenado por Nagumo, da lugar a una acción confusa, pero
casualmente demoledora. La flota japonesa acababa de virar hacia
el noroeste y comenzaba a recoger los aviones que atacaron
Midway.

La formacion de asalto de los poortaviones
japoneses que atacaria a la flota estadounidense en Pearl Harbor,
estaba comandada por el Almirante Nagumo.
Estaba constituida por
los poortaviones Akagi, Kaga, Hiryu,
Soryu, Shokaku y Zuikaku, contaba en total con
423 aviones y estaba protegida por dos acorazados, dos cruceros
pesados, un crucero ligero, 16 destructores y tres submarinos.
El 22 de Noviembre la formación se encontraba en
las islas Kuriles al norte del Japón. Cargaron combustible y
torpedos especiales para ataques en aguas poco profundas. Se envió
adelante de la formación un contingente de 27 submarinos con el
encargo de patrullar en la zona de Pearl Harbor. El 25 de Noviembre
se dieron las ordenes finales para el ataque, la formación avanzaría
hacia el sur manteniendo un perfecto silencio de radio. El ataque
estaba previsto realizarlo en dos oleadas de 140 bombarderos y 50
cazas la primera y la segunda con 213 aviones.
El 4 de Diciembre las condiciones metereologicas
amanecieron inmejorables; el 6 de Diciembre a las 21:00 horas, la
formación alcanzo el punto para virar hacia el sudeste; a las 5:00
horas del 7 de Diciembre de 1941 se elevaron dos hidroaviones a fin
de patrullar delante de la formación; a las 6:15 a.m. se lanzó
la primera oleada de aviones: 50 bombarderos con una bomba de 800 kg
cada uno, capaz de perforar la más dura coraza; 70
aviones torpederos, 51 aviones en picado, cada uno con una
bomba de 250 kg y 43 cazas Zero. .
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Mientras tanto, en la rada de Pearl Harbor, un
submarino japonés de bolsillo era descubierto por el dragaminas Cóndor y perseguido por el destructor Ward.
Fue perdido durante un tiempo, nuevamente avistado y hundido con
cargas de profundidad. A las 7:50 a.m. el comandante Fuchida a bordo
del bombardero que encabezaba la formación, avisto la rada principal
del puerto, los aviones torpederos iniciaron su vuelo de
aproximación, mientras los bombarderos en picada atacaban los
aerodromos a fin de eliminar la fuerza aérea en el suelo, los
primeros tocados fueron los acorazados West Virginia,
Arizona, Nevada, Oklahoma y California,
ademas resulto alcanzado el Utah y los cruceros ligeros
Raleigh y Helena.
A las 8:25 hs., se retiró la primera oleada
quedando atrás destruídos la mayoria de los aviones, el
acorazado West Virginia se estaba hundiendo, el
Arizona se encontraba bajo las aguas con 1.000 de sus hombres
atrapados, el Oklahoma habia volcado; el
Tenesse estaba ardiendo y el California terminó por
hundirse. La segunda oleada de 54 bombarderos, 80 aviones en picado
y 36 cazas al mando de Shimazaki llegó una hora despues. La
defensa antiaérea ya había empezado a actuar, sin embargo, se
averió al Pensilvania y fue alcanzado el Nevada, que
encalló.
En los hangares la confusión
era enorme: cuatro cambios de órdenes en menos de dos horas, habían
originado un notable caos: por todos los lados había torpedos,
bombas de fragmentación, bombas antiblindaje. En ese momento
llegan los torpederos del Hornet, que se lanzan contra el
Akagi perseguidos por un enjambre de Zeros. El portaaviones
japonés, con la cubierta llena de aviones, zigzaguea esquivando las
letales estelas de los torpedos que no logran alcanzarle. Los cazas
japoneses se apuntan otra victoria: 16 aparatos atacantes, 15
derribados.
Minutos después llegan
los torpederos del Enterprise. El Kaga sufre ahora su
embestida, pero la técnica estadounidense de torpedeo es aún muy
burda y no consiguen ni un solo blanco, mientras los Zeros se anotan
otro éxito: 10 derribos de 14 atacantes.
Poco después de las 10,
los torpederos del Yorktown localizan a la escuadra de
Nagumo. Los 12 aparatos se lanzan contra el Soryu, que
esquiva a media docena de torpedos en dos minutos, largos como
horas. Los cazas japoneses se cobran su tremendo tributo: 10 aviones
abatidos.
El asalto concluye a las
10.20 hs. Nagumo puede darse por satisfecho. Su flota ha
sufrido siete ataques esa mañana sin que los estadounidenses hayan
logrado más que algunos impactos superficiales en sus buques, a
cambio de casi un centenar de aviones.
Los tres últimos ataques
habían sido especialmente productivos para su aviación de caza: de
los 41 torpederos que participaron, sólo seis habían logrado
escapar.. ¡y eso que se llamaban Devastadores! Ahora le tocaba a la
Armada Imperial devolver el golpe. Los aviones estaban dispuestos.
Ordenó comenzar los lanzamientos.
Y en ese instante,
cuando los portaaviones japoneses ponían proa al viento para que
despegaran sus aviones, -cuando la caza de protección de los cuatro
buques perseguían a los últimos torpederos Devastadores-, los
bombarderos del Enterprise, encabezados por McClusky,
se lanzaron sobre el Kaga.
Un minuto más tarde, con
el teniente Dic Best en cabeza, los cinco bombarderos
del Enterprise que no participaron en el ataque de
McClusky picaban sobre el Akagi, colocando tres bombas
sobre su cubierta llena de aviones. El buque se convirtió en una
bola de fuego; centenares de explosiones en gigantesca traca hacía
vibrar su estructura, mientras restos de aviones saltaban en todas
direcciones.
La flota japonesa
contemplaba anonadada el espectáculo de los dos soberbios
portaaviones envueltos en llamas y humo, cuando se produjo el tercer
mazazo. A las 10.25, Max Leslie, que comandaba los
bombarderos del Yorktown se lanzaba, seguido de 12 aviones,
sobre el Soryu y le alcanzaban con tres bombas de 450 kilos,
transformándole en un volcán del que salían grandes llamaradas y
montones de despojos...
A las 10.28 hs., todo
había acabado. En sólo seis minutos, la flota de Yamamoto
había quedado en inferioridad. Sin embargo, pasado el anonadamiento
inicial, Nagumo comenzó a tomar disposiciones. Aún pensaba
que podría salvar a uno o dos de los portaaviones y, además, le
quedaba el Hiryu.

1) El acorazado japonés
Mikuma, ardiendo, en Midway
2) Soryu, portaviones
japonés
A las 10:28 termino el ataque, con la perdida de
nueve cazas, quince bombarderos en picado y cinco torpederos, la
Marina japonesa acababa de asestar un golpe mortal a la Fuerza Naval
del Pacifico; sin embargo al no estar en la rada los poortaviones
Enterprise y Lexington, que se hallaban transportando
aviones a otras islas, se evito el desastre total, esto significaria
muy pronto un giro decisivo en el enfrentamiento de las dos flotas
en el Pacifico.
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